Las prendas de gran tamaño se encuentran sobre mostradores en medio de los cuadros de pintura de la Escuela Cusqueña que evocan la tradicional fiesta religiosa.
Juan Antonio Silva del Carpio, coordinador de la Comisión de Implementación del Plan Maestro del Centro Histórico (Coplan) de la Dirección Regional de Cultura de Cusco, señaló que esta muestra fue coordinada con las hermandades y cofradías de las efigies.
Se trata de 45 prendas que por años estuvieron guardadas por devotos y miembros de las iglesias. Los turistas pueden acceder a la exhibición tras el pago de un precio módico y los cusqueños ingresan gratis al mostrar su Documento Nacional de Identidad.
Entre las mantas destaca la de la Virgen de los Remedios, hecha en seda y bordados a mano en oro y plata que se mantiene pese al tiempo y uso; también figuran estandartes de la Virgen del Carmen sobre una tela de alta calidad hecha en base a técnicas de los siglos XVII y XVIII.
Actualmente estas prendas se mantienen en roperos individuales, aunque no todas cuentan con uno, debido a que sus devotos las llevan a sus casas. No obstante, la forma natural de conservarlas se mantiene: las dejan orear por un día ante el sol.
Las efigies que actualmente cuentan con roperos son San Pedro, la Virgen Purificada, San Blas, la Virgen de Belén, la Virgen de la Natividad, algunas de estas tienen baúles que también son un atractivo en las iglesias.
“Estas prendas nunca se han expuesto. Es importante mostrar el arte que se hizo por medio de la religión, este sincretismo de ande-religión que se expresa en cada prenda constituye también patrimonio cultural inmaterial”, dijo Silva del Carpio.
En el primer día de exhibición, decenas de vecinos devotos de sus santos y vírgenes llegaron al arzobispado y oraron con gran fervor con rosarios en las manos.
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